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Dolor de Talón que No Es Fascitis: Caso Clínico de Origen Neuropático

No todo dolor de talón es fascitis plantar. Caso clínico de dolor neuropático del nervio tibial tratado con neuromodulación e hidrodisección ecoguiada en Bilbao.

Hidrodisección ecoguiada del nervio tibial a nivel maleolar para tratamiento del dolor neuropático del talón, en consulta de podología en Bilbao

Dra. Gisela Gómez López, podóloga colegiada N 334 — en colaboración con Dra. Ruth Rodríguez

Si has llegado aquí buscando información sobre dolor de talón en general, lo primero que conviene aclarar es que la fascitis plantar es la causa más frecuente, pero no la única. Este artículo aborda una de las causas alternativas que conviene conocer cuando el dolor de talón no encaja en el patrón clásico de fascitis. Si lo que necesitas es una visión más amplia de todas las causas posibles, sus diferencias y cuándo acudir al podólogo, te recomendamos empezar por nuestra guía completa sobre dolor de talón, que cubre el diagnóstico diferencial general.

Aquí presentamos un caso clínico real visto en consulta en el Centro Podológico Henao, en Bilbao, en el que el dolor de talón no respondía al patrón mecánico clásico y resultó tener un origen neurológico que cambió completamente el abordaje terapéutico.

Por qué no todo dolor de talón es fascitis

La fascitis plantar es, con diferencia, la causa más común de dolor de talón. Por eso es habitual que cualquier dolor en esa zona se etiquete por defecto como fascitis y se trate como tal. El problema es que, cuando la causa real no es fascitis, ese abordaje no resuelve el cuadro y la persona va acumulando semanas o meses con un tratamiento que no encaja con su problema.

Como diagnóstico diferencial, las causas alternativas de dolor de talón que vemos con cierta frecuencia incluyen:

  • Síndrome del túnel tarsiano (atrapamiento del nervio tibial posterior a nivel maleolar).
  • Irritación o neuritis de las ramas plantares del nervio tibial (el caso que veremos a continuación).
  • Síndrome de Baxter (atrapamiento del primer nervio plantar lateral).
  • Bursitis retrocalcánea o subcalcánea.
  • Tendinopatía aquílea de inserción.
  • Fractura de estrés del calcáneo (especialmente en deportistas o tras aumento súbito de carga).
  • Espolón calcáneo sintomático (más raro de lo que se cree; el espolón en sí no suele ser la causa del dolor).
  • Causas sistémicas (artropatías inflamatorias, gota).

Cada una de estas tiene un perfil clínico distinto y un tratamiento distinto. Saber distinguirlas es la parte importante del diagnóstico.

Motivo de consulta

Paciente mujer que acude por dolor en el pie derecho. La forma en la que describe el dolor es lo que orienta el caso desde el primer minuto: una sensación de «quemazón que se irradia hacia el talón».

Paciente refiriendo dolor de talón con sensación de quemazón irradiada, patrón clínico orientativo de origen neuropático

Esta descripción no encaja en el vocabulario habitual de la fascitis. La fascitis plantar clásica se describe como dolor «al apoyar», «como pisar un cristal», «punzante», localizado en la zona interna del talón al cargar peso (especialmente al primer paso de la mañana). La quemazón y la irradiación son palabras del vocabulario neuropático, no del mecánico.

Cuando un paciente usa esas palabras para describir un dolor, conviene tomarlas en serio: están dando información clínica importante antes incluso de empezar la exploración.

Exploración clínica

Durante la exploración, tanto la localización del dolor como la forma de describirlo son compatibles con el recorrido del nervio tibial y sus ramas plantares, no con un patrón estructural propio de la fascia o del hueso.

Tres datos clave:

  • No hay un punto doloroso claramente estructural ni una zona concreta que reproduzca el patrón típico de la fascitis (no hay dolor a la palpación de la inserción de la fascia, no hay dolor exquisito en la tuberosidad medial del calcáneo).
  • El dolor referido por la paciente es más difuso, tipo quemazón.
  • Sigue un trayecto definido compatible con la distribución del nervio.

Este patrón orienta hacia una posible irritación o atrapamiento nervioso del nervio tibial o de sus ramas. Es uno de esos casos en los que la clave diagnóstica está más en cómo describe el paciente que en lo que se ve en la exploración estructural clásica.

Razonamiento clínico

Los elementos que guían el diagnóstico son convergentes:

  • Sensación de quemazón (vocabulario neuropático).
  • Irradiación del dolor a lo largo de un trayecto.
  • Ausencia de punto doloroso estructural definido.
  • Patrón no reproducible mediante carga mecánica clásica.

Todo apunta a una afectación del nervio tibial a nivel del tobillo o de sus ramas plantares. Puede tratarse de una irritación inflamatoria, de un atrapamiento mecánico mantenido o de una neuritis postraumática o postsobrecarga.

Este tipo de patología es la que pasa desapercibida con más frecuencia si el dolor de talón se enfoca exclusivamente desde una perspectiva mecánica. Es uno de los argumentos clínicos para hacer siempre diagnóstico diferencial antes de etiquetar un dolor de talón.

Tratamiento: abordaje dirigido al componente neurológico

Una vez identificado el origen neuropático del dolor, el tratamiento se planteó con técnicas específicas para esa diana, no para la fascia ni para el hueso. Tres frentes complementarios:

1. Neuromodulación

Aplicación de un estímulo dirigido al nervio con el objetivo de regular la señal nerviosa y disminuir la sintomatología. La neuromodulación en podología es una técnica que utilizamos en cuadros donde el dolor tiene un componente neurológico claro y donde el abordaje farmacológico (analgésicos clásicos, antiinflamatorios) no encaja con la naturaleza del problema.

2. Hidrodisección del nervio tibial

Procedimiento mínimamente invasivo en el que se inyecta anestésico local alrededor del nervio tibial a nivel maleolar, bajo control ecográfico, con el objetivo de despegar el nervio del tejido perineural que lo está comprimiendo o irritando y mejorar su deslizamiento. Es una técnica que aporta alivio en cuadros de atrapamiento o irritación nerviosa y que puede repetirse si la respuesta es parcial.

Procedimiento de hidrodisección ecoguiada del nervio tibial a nivel maleolar en consulta de podología en Bilbao

3. Abordaje de las ramas plantares

Se completó el tratamiento con infiltraciones ecoguiadas dirigidas sobre las ramas plantares medial y lateral del nervio tibial, así como una infiltración complementaria de carácter antiinflamatorio y modulador para reducir la irritación local mantenida.

Infiltración ecoguiada de las ramas plantares medial y lateral del nervio tibial bajo control ecográfico

Todo el procedimiento se realizó bajo control ecográfico. Esto es importante en técnicas que actúan sobre nervios: permite visualizar el nervio en tiempo real, dirigir la aguja con precisión a la zona objetivo y evitar estructuras vecinas, mejorando tanto la eficacia como la seguridad del tratamiento.

Evolución

La respuesta al tratamiento fue rápida y muy favorable. A las 48 horas, la paciente refería una mejoría significativa, con una clara disminución de la sensación de quemazón y del malestar general en la zona del talón.

Este perfil de evolución (mejoría relativamente precoz tras un tratamiento dirigido específicamente al nervio) es coherente con el origen neurológico del dolor. Es uno de los datos que, al confirmarse, refuerzan retrospectivamente la hipótesis diagnóstica. Si el origen del dolor hubiera sido mecánico (fascitis, sobrecarga, espolón sintomático), un tratamiento dirigido al nervio habría tenido un efecto mucho menor o nulo.

Por qué importa este caso

Tres ideas que merece la pena destacar más allá del caso concreto:

  1. No todo dolor de talón es fascitis plantar. Es la causa más frecuente, pero no la única. Asumirla por defecto sin diagnóstico diferencial es una de las razones por las que muchos pacientes con dolor de talón persistente no terminan de mejorar.
  2. Las palabras del paciente son información clínica. «Quemazón», «irradiación», «hormigueo», «adormecimiento» orientan hacia un origen neuropático. «Pinchazo», «dolor con el primer paso», «dolor que mejora andando» orientan hacia un origen mecánico. La forma de describir el dolor es uno de los datos más valiosos del diagnóstico.
  3. La ecografía es clave en este tipo de cuadros. Permite visualizar el nervio, descartar otras causas, y dirigir las técnicas terapéuticas (neuromodulación, hidrodisección, infiltración) con precisión que un abordaje «a ciegas» no consigue.

Centro Podológico Henao — Podología avanzada en Bilbao

Si tienes dolor de talón y no estás seguro de qué tipo es, la guía general sobre dolor de talón es el mejor punto de partida: cubre las distintas causas y cuándo conviene una valoración.

En el Centro Podológico Henao realizamos un abordaje integral del dolor de talón combinando exploración clínica detallada, diagnóstico ecográfico y técnicas avanzadas mínimamente invasivas (neuromodulación, hidrodisección, infiltraciones ecoguiadas, electrólisis percutánea según el caso).

Si presentas dolor en el talón que no termina de resolverse con los tratamientos habituales o que no encaja con el patrón típico de la fascitis (especialmente si lo describes como quemazón, ardor o sensación irradiada), es importante una valoración específica para identificar el origen real del problema y dirigir el tratamiento a la diana correcta.

Caso clínico Dolor de talón Diagnóstico diferencial Nervio tibial Neuromodulación Hidrodisección ecoguiada Dolor neuropático

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Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 26 may 2026.

Dra. Gisela Gómez López - Podóloga y Directora de Centro Podológico Henao Bilbao

Escrito y revisado clínicamente por

Dra. Gisela Gómez López

Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora

Formadora Certificada en Terapia Láser Formadora en Podowebinar

Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.

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Preguntas frecuentes

La fascitis plantar clásica tiene un patrón muy característico: dolor en la zona interna del talón al apoyar el pie, especialmente al levantarse por la mañana o tras un rato sentado, que mejora con los primeros pasos y vuelve a empeorar tras estar de pie mucho tiempo. Es un dolor mecánico, localizado y reproducible al palpar la inserción de la fascia. Si tu dolor es difuso, se describe como quemazón, se irradia hacia el talón, empeora por la noche o en reposo, o no tiene un punto desencadenante claro al palpar, probablemente no se trate de fascitis y conviene un diagnóstico diferencial específico. Tienes una guía completa sobre las posibles causas en nuestra página dedicada a [dolor de talón](https://podologobilbao.com/que-te-pasa/me-duele-el-talon).

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