Caso Clínico: Hiperlaxitud Infantil y Dolor en los Pies al Caminar
Caso real de hiperlaxitud articular en un paciente pediátrico con dolor de pies y fatiga al caminar. Diagnóstico, análisis de marcha y tratamiento con plantillas en Centro Podológico Henao, Bilbao.

En podología infantil, hay casos que a primera vista parecen sencillos pero esconden una complejidad que va mucho más allá del pie. Este es uno de ellos.
Un niño que se cansa más que otros: la primera señal de hiperlaxitud infantil
En consulta acude un paciente pediátrico en edad escolar, acompañado de sus padres. El motivo de consulta es claro: molestias en ambos pies tras la actividad física y una fatiga que los padres describen como llamativa. “Se cansa más que otros niños”, dicen. Evita caminar distancias largas. Al final del día, se queja de dolor en los pies.
Es una preocupación frecuente, y entendemos que puede generar mucha incertidumbre.
Lo que añaden casi de pasada es el dato más relevante de toda la anamnesis: “Siempre ha sido un niño muy flexible.”
Ese detalle, que muchas familias mencionan con cierto orgullo o como una mera curiosidad, es, precisamente, la clave de este caso.
Exploración clínica: genu recurvatum y escala de Beighton
Durante la exploración, lo primero que observamos es la hiperlaxitud articular generalizada. Para objetivarla, utilizamos la escala de Beighton, una herramienta clínica validada que evalúa el grado de hipermovilidad en distintas articulaciones. La puntuación obtenida es elevada, compatible con hipermovilidad significativa para su edad.
Pero el hallazgo más relevante desde el punto de vista funcional aparece en la exploración del miembro inferior en bipedestación: un patrón de genu recurvatum bilateral.

El genu recurvatum es la tendencia de la rodilla a bloquearse en hiperextensión. En un niño con hiperlaxitud, esto no es accidental: es la manera que tiene el cuerpo de compensar la falta de control muscular. Al “bloquear” la rodilla en extensión, el paciente busca estabilidad a través de sus estructuras pasivas (ligamentos y cápsula articular) en lugar de a través de la musculatura.
Este mecanismo tiene consecuencias directas sobre la forma en la que el pie recibe y transmite las cargas durante la marcha.
Análisis de la marcha en Bilbao: cuando la flexibilidad se convierte en un problema
Tras la valoración estática, realizamos un estudio biomecánico completo que combina dos herramientas complementarias:
- Baropodometría: analiza la distribución de presiones plantares y detecta asimetrías en el apoyo.
- Análisis dinámico de la marcha: evalúa el comportamiento del pie en movimiento y la eficiencia del patrón de marcha.
Los resultados confirman lo que la exploración ya apuntaba.

El análisis postural muestra desviaciones angulares en varios planos (anterior, sagital y posterior) que reflejan las estrategias compensatorias que el paciente ha desarrollado para estabilizarse. En la valoración dinámica se observa una marcha con escaso control en la fase de apoyo, tendencia a la pronación y dificultad para estabilizar el pie en carga.
La imagen es coherente: un cuerpo que utiliza sus estructuras pasivas para compensar lo que la musculatura no está aportando.
Interpretación clínica: hiperlaxitud con repercusión funcional
Este es el punto central del caso, y el que define si existe indicación de tratamiento.
La hiperlaxitud, por sí sola, no es una patología. Muchos niños son flexibles y no tienen ningún síntoma. Lo que hace relevante este caso no es la puntuación en la escala de Beighton, sino lo que esa hiperlaxitud está generando en términos funcionales.
Nos encontramos ante un paciente con hipermovilidad articular que ha desarrollado un patrón de marcha ineficiente, con déficit de control muscular y estrategias compensatorias que generan sobrecarga en el pie. El genu recurvatum reduce la capacidad de absorción de cargas y aumenta la transmisión de fuerzas hacia el antepié y el mediopié. La pronación excesiva añade tensión a las estructuras mediales del pie.
El resultado es lo que describen los padres: fatiga, dolor al final del día, rechazo a caminar.
Tratamiento podológico: plantillas personalizadas y ejercicio terapéutico
El abordaje se plantea desde un enfoque global, buscando mejorar la estabilidad y la eficiencia del movimiento, no “corregir” el pie.
Las plantillas podológicas personalizadas son el primer pilar del tratamiento. Su objetivo es mejorar el control del apoyo y aportar estabilidad durante la marcha, reduciendo la dependencia de las estructuras pasivas. En un niño con hiperlaxitud, las plantillas no son una muleta permanente: son un soporte que permite al sistema musculoesquelético funcionar con mayor eficiencia mientras se trabaja el control activo.
El segundo pilar es el ejercicio terapéutico. Se pautan ejercicios dirigidos a mejorar el control muscular, especialmente a nivel de pie, tobillo y musculatura proximal (cadena cinética), con el objetivo de reducir la dependencia de los ligamentos y mejorar la propiocepción.
La podología infantil en casos de hiperlaxitud no se limita a la prescripción de una plantilla. Requiere entender la cadena completa y actuar sobre ella.
Evolución del caso: menos fatiga, marcha más estable
Tras iniciar el tratamiento, el paciente presenta una mejoría progresiva. La tolerancia a la actividad física mejora de forma notable: el niño empieza a aguantar más tiempo caminando sin quejarse, y la fatiga al final del día disminuye.
En la revisión, el patrón de marcha es más estable, con menor tendencia a la pronación y mejor control en la fase de apoyo.
Este tipo de evolución refuerza la importancia de no banalizar la hiperlaxitud cuando va acompañada de síntomas. La clave no está en la amplitud de movimiento, sino en la capacidad de controlarlo.
Hiperlaxitud en niños: cuándo es normal y cuándo requiere valoración podológica
La hiperlaxitud articular es frecuente en la infancia y, en muchos casos, desaparece o se reduce con el desarrollo. No todo niño flexible necesita tratamiento.
La indicación de valoración podológica aparece cuando la hiperlaxitud se asocia a:
- Dolor en los pies al caminar o al final del día
- Fatiga excesiva comparada con otros niños de la misma edad
- Limitación funcional para actividades deportivas o de juego
- Alteraciones visibles en la marcha (pronación exagerada, rodillas que se doblan hacia adentro, genu recurvatum)
Si tu hijo tiene dolor de talón o de pies al caminar y también es “muy flexible”, puede merecer la pena una valoración. Entender cómo afecta la hiperlaxitud a su función permite actuar sobre ello y prevenir problemas a medio y largo plazo.
En Centro Podológico Henao, la Dra. Gisela Gómez López realiza esa valoración de forma completa: exploración clínica, escala de Beighton, análisis de la marcha y baropodometría. Todo lo necesario para saber si existe repercusión funcional y qué abordaje es el más adecuado para cada caso.
Servicios Aplicados

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Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 21 abr 2026.

Escrito y revisado clínicamente por
Dra. Gisela Gómez López
Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora
Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.
- Máster en Podología Clínica Avanzada — CEU
- Master Invasiva — Easy (2025-2026)



