Láser para hongos en las uñas: caso clínico de un paciente de 52 años
Hombre de 52 años con hongos en las uñas de larga evolución: por qué el cultivo decidió si el láser era una opción y cómo evolucionó a los tres meses.

Caso clínico real atendido por Dra. Gisela Gómez López en Centro Podológico Henao, Bilbao.
Por la Dra. Gisela Gómez López, podóloga colegiada Nº 334.
Cremas, lacas, pastillas… y la uña sigue amarilla, gruesa y quebradiza. Es una situación que vemos a menudo cuando alguien llega a la consulta con hongos en las uñas de los pies.
Este caso clínico cuenta la historia de un paciente de 52 años que estaba justo en ese punto. Te explicamos por qué, antes de hablar de láser para hongos en las uñas, lo primero fue confirmar qué hongo había, cómo planteamos el tratamiento y cómo evolucionó durante los tres primeros meses. También lo que todavía no sabemos, porque en la onicomicosis el resultado final llega cuando la uña ha crecido entera.
Caso clínico: hongos en las uñas de los pies que no mejoraban con nada
El paciente, un hombre de 52 años, acude a nuestra consulta en Bilbao por un problema de larga evolución en las uñas de los pies.
Nos cuenta que ha probado “de todo”: tratamientos tópicos, lacas antimicóticas y medicación oral. Ninguno le ha dado resultados duraderos.
Describe unas uñas que se han vuelto:
- Amarillentas y engrosadas.
- Quebradizas.
- Con mal olor.
- Con molestias, sobre todo al calzarse o al pasar mucho tiempo de pie.

Exploración: onicomicosis subungueal distal-lateral
En la exploración observamos una lámina ungueal totalmente desestructurada, con:
- Engrosamiento marcado.
- Coloración amarillenta y pérdida de brillo.
- Desprendimiento parcial en el extremo de la uña (desprendimiento distal).
El cuadro es compatible con una onicomicosis subungueal distal-lateral, es decir, con una infección por hongos de la uña.
Pero “compatible con” no es lo mismo que “confirmado”. Y aquí está la clave de todo el caso.
Antes del láser, confirmar el hongo: prueba KOH y cultivo micológico
Antes de empezar cualquier tratamiento, siempre realizamos las pruebas diagnósticas necesarias en nuestro centro de referencia. Buscamos responder a dos preguntas: si hay una infección fúngica activa y qué tipo de patógeno la causa.
- Prueba de hidróxido potásico (KOH). Busca estructuras fúngicas en una muestra de la uña y da un resultado positivo o negativo en pocos minutos.
- Cultivo micológico. Identifica el agente causal concreto. Es fundamental, porque nos dice si el caso es susceptible de tratamiento láser.
Por qué el tipo de hongo decide si el láser es una opción
No todos los hongos responden igual a todos los tratamientos: determinados microorganismos son más susceptibles a ciertos tratamientos que otros. En el caso del láser, nuestra experiencia es que las infecciones por cándidas no responden a esta terapia.
Por eso no planteamos el láser “a ciegas”. Si el cultivo hubiera mostrado cándidas, el plan habría sido otro.
En este paciente, el cultivo confirmó la presencia de dermatofitos. Con ese resultado, decidimos tratar con nuestro láser para los hongos de las uñas.
Si quieres entender mejor los distintos tipos de hongos en la piel y las uñas del pie, lo explicamos en nuestra guía sobre hongos en los pies y onicomicosis.
Tratamiento de la onicomicosis con láser en Bilbao: el plan de este paciente
En cada paciente diseñamos un protocolo individualizado, adaptado al tipo de patógeno, al grado de afectación, al número de uñas implicadas y a la respuesta del tejido.
Cómo actúa el láser sobre la uña
El procedimiento consiste en aplicar energía láser de alta potencia sobre la lámina ungueal. Esto genera un aumento de temperatura controlado y localizado que actúa sobre las estructuras fúngicas. Durante la sesión se nota calor en la uña, que en algunos momentos puede resultar molesto; por eso regulamos la potencia según la tolerancia de cada persona.
Este abordaje permite tratar la infección sin fármacos orales. El láser no tiene efectos sistémicos: no afecta al hígado ni interactúa con otra medicación. En una persona que ya había tomado medicación oral sin resultados duraderos, esto pesa en la decisión.
Lo que el láser no promete
Queremos ser claros: la evidencia científica sobre el láser en la onicomicosis es limitada y sus resultados son discretos. No vamos a prometerte que el láser te cure los hongos. Lo planteamos sobre todo cuando los antifúngicos orales no son una opción o ya han fallado, y siempre acompañado de medidas de higiene y calzado. Te lo contamos con más detalle en la página de láser para hongos en los pies.
El plan completo: el láser no trabaja solo
El tratamiento de este paciente se completó con:
- Limpieza mecánica profesional (quiropodia): reducimos el grosor de la lámina para favorecer la penetración del láser.
- Medidas higiénico-preventivas: desinfección del calzado y los calcetines, y pautas de ventilación y secado adecuado.
- Educación sobre los cuidados en casa: qué hacer entre sesiones y por qué es importante acudir a todas las sesiones pautadas. La constancia es esencial para obtener resultados.
Las medidas de higiene y calzado no son un extra. Sin ellas, la reinfección es frecuente, haga lo que haga el láser.
Evolución de la onicomicosis a los tres meses: qué ha cambiado en la uña
Desde las primeras semanas, el paciente refiere una mejoría visual y clínica. Observa que la uña empieza a crecer más clara, lisa y sin olor.
A los tres meses, apreciamos una lámina ungueal más fina, uniforme y con crecimiento sano desde la matriz (la zona que genera la uña).

¿Se han curado los hongos? Lo dirá el cultivo de control, no la foto
Una uña con mejor aspecto es una buena noticia, pero no es el final del caso.
La uña sana tarda meses en crecer. En nuestra guía de hongos lo resumimos así: en la onicomicosis hay que esperar a que la uña nueva crezca completamente. Por eso valoramos los resultados finales cuando la uña ha crecido entera y sana.
En ese momento hacemos un nuevo cultivo micológico de control, con dos objetivos:
- Confirmar la curación del patógeno.
- Descartar recidivas.
Así cerramos estos casos en Centro Podológico Henao: con una prueba, no con una impresión. Hasta entonces, lo que podemos contarte de este paciente es su evolución a los tres meses.
¿Llevas años con hongos en las uñas? Lo primero es saber qué hongo tienes
Si te identificas con este paciente, con uñas amarillas y gruesas, mal olor y la sensación de haberlo probado todo, el primer paso no es elegir un tratamiento. Es confirmar si hay hongo y cuál es.
En Centro Podológico Henao, en Bilbao, antes de empezar un tratamiento hacemos las pruebas diagnósticas necesarias, como la prueba KOH y el cultivo micológico. Con ese resultado te explicamos qué opciones tienen sentido en tu caso, incluido si la terapia láser lo es o no. Si quieres que lo valoremos, pide tu cita.
Otros casos de hongos: picor y grietas por hongos en la planta del pie · una uña engrosada que no era solo hongos · onicomicosis mixta con cándida tratada con cirugía y láser · uñas con hongos muy deterioradas
Declaración de Consentimiento y Privacidad
Las imágenes clínicas y la información de este caso se publican con el consentimiento informado expreso del paciente, con fines educativos y divulgativos. Los datos identificativos han sido modificados o eliminados para proteger su privacidad conforme a la normativa de protección de datos (LOPD/RGPD).
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Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao, según nuestra política editorial y de revisión médica. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 23 oct 2026.

Escrito y revisado clínicamente por
Dra. Gisela Gómez López
Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora
Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.
- Programa de Especialización en Podología Pediátrica, Escuela Raíz (2026)





