Saltar al contenido

Cuidados Después de una Infiltración de PRP: Guía de Recuperación

Qué esperar tras una infiltración de PRP en el pie o el tobillo: reposo, antiinflamatorios, hielo, cuándo notarás mejoría y señales de alarma. Guía de cuidados de una podóloga en Bilbao.

Infiltración ecoguiada de plasma rico en plaquetas en el tobillo, punto de partida de los cuidados de recuperación tras el PRP en Centro Podológico Henao Bilbao

Escrito y revisado por la Dra. Gisela Gómez López, podóloga colegiada Nº 334.

Publicado el 16 de julio de 2026. Última revisión: 16 de julio de 2026.

El plasma rico en plaquetas (PRP) es un tratamiento biológico que utiliza los propios factores de crecimiento del paciente con el objetivo de favorecer la reparación de determinados tejidos lesionados. Pero hay algo que conviene entender desde el principio: el éxito del tratamiento no depende únicamente de la infiltración. Las horas y las semanas posteriores también cuentan. Respetar unas pautas básicas de recuperación puede favorecer la respuesta biológica del tejido y ayudar a obtener un mejor resultado.

En este artículo te explicamos qué puedes esperar tras una infiltración de PRP en el pie o el tobillo y cuáles son las recomendaciones más habituales después del tratamiento. Es una guía general: las pautas concretas de tu caso siempre son las que te damos en consulta, porque no hay dos lesiones iguales.

Qué Puedes Esperar Tras una Infiltración de PRP

A diferencia de los corticoides, cuyo objetivo principal es reducir la inflamación, el PRP busca justamente lo contrario: desencadenar una respuesta biológica de reparación. Por ese motivo es relativamente frecuente que durante las primeras 24 a 72 horas aparezcan molestias en la zona tratada.

Estas molestias no significan que el tratamiento haya ido mal. En muchos casos forman parte de la respuesta normal del organismo. Es habitual notar:

  • Dolor moderado en la zona infiltrada.
  • Sensación de presión o tirantez.
  • Molestias al caminar o al realizar determinados movimientos.
  • Ligera inflamación local.

La intensidad es muy variable y depende del tejido tratado, del volumen infiltrado y de las características de cada paciente. Saber que esto puede ocurrir te ayuda a vivir esos primeros días con más tranquilidad y a distinguir lo esperable de lo que conviene consultar.

Reposo y Actividad: Qué Hacer los Primeros Días

En la mayoría de los casos no es necesario hacer reposo absoluto. De hecho, mantener una movilidad suave suele ser preferible a permanecer completamente inmóvil. Lo recomendable es evitar aquellas actividades que provoquen dolor o que supongan una carga importante sobre la estructura tratada durante los primeros días.

¿Puedo caminar? Sí. En la mayoría de las infiltraciones del pie y el tobillo puedes caminar desde el mismo día, aunque conviene hacerlo de forma tranquila y evitar largas caminatas durante las primeras 24 a 48 horas. Si el dolor aumenta claramente con la marcha, reduce la actividad unos días.

¿Cuándo puedo volver a hacer deporte? Es una de las preguntas más frecuentes, y la respuesta depende del tejido infiltrado y del deporte que practiques. Como norma general, durante los primeros días se recomienda evitar las actividades de impacto y, después, iniciar una reincorporación progresiva. El ejercicio terapéutico suele comenzar antes que la vuelta al deporte. El objetivo no es volver cuanto antes, sino volver cuando el tejido esté preparado para soportar la carga.

El tiempo de descarga depende de la lesión: no requiere el mismo protocolo una fascia plantar que una infiltración del tendón de Aquiles o de una articulación. Por eso te explicamos, para tu caso concreto, cuándo retomar tu actividad y con qué pautas.

Antiinflamatorios y Hielo: Por Qué Te Pedimos Prudencia

Este es uno de los puntos que más sorprende a los pacientes, así que conviene explicarlo bien.

Antiinflamatorios. Generalmente no recomendamos tomar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno, dexketoprofeno, naproxeno o diclofenaco durante los días posteriores a una infiltración de PRP. Solemos pedir evitarlos un mínimo de siete días, y prolongarlo lo máximo posible. El motivo es que estos medicamentos podrían interferir con parte de la respuesta inflamatoria inicial que precisamente se busca con el tratamiento. Si hace falta controlar el dolor, habitualmente se prefiere un analgésico tipo paracetamol, que no interfiere con este proceso, siguiendo siempre las indicaciones que te hayamos dado en consulta.

Hielo. El uso de hielo tras el PRP genera cierto debate. En general, si el dolor es intenso, puede aplicarse frío de forma puntual durante pocos minutos para aliviar las molestias. Lo que no recomendamos es aplicar hielo de forma repetida con el objetivo de eliminar por completo la respuesta inflamatoria inicial, ya que esa reacción forma parte del mecanismo biológico del tratamiento.

Cuándo Empezarás a Notar Mejoría

El PRP no suele producir un alivio inmediato. Es más, algunos pacientes notan más molestias durante los primeros días. Es normal, y no debe interpretarse como un fracaso del tratamiento.

Lo habitual es que la evolución sea progresiva. Las primeras mejorías suelen empezar a apreciarse a lo largo de las semanas siguientes, con frecuencia a partir de la segunda o la tercera semana, aunque el margen es muy variable y en algunos pacientes no llega a producirse. El proceso de remodelación del tejido, que es lo que vamos comprobando en la ecografía, continúa durante varios meses.

Por eso conviene valorar el resultado a medio plazo y no únicamente durante los primeros días. No podemos darte una fecha exacta, y desconfía de quien te la dé: la respuesta al PRP depende del tipo y la cronicidad de la lesión, de tu biomecánica y del cumplimiento del plan completo. Lo que sí hacemos es revisar tu evolución y decírtelo con franqueza si el tratamiento no está funcionando en tu caso. Si quieres entender mejor en qué lesiones tiene más sentido esta técnica, lo desarrollamos en la página del tratamiento con PRP.

La Infiltración Es el Principio, No el Tratamiento Completo

Este es uno de los errores más frecuentes: pensar que con la infiltración ya está todo hecho. No es así. El PRP no sustituye al resto del tratamiento. En la mayoría de las lesiones crónicas debe acompañarse de:

  • Ejercicio terapéutico.
  • Modificación de cargas.
  • Corrección biomecánica cuando esté indicada.
  • Plantillas personalizadas en determinados pacientes.
  • Educación sobre cómo progresar en la actividad.

La infiltración crea un entorno biológico favorable, pero es el tejido el que debe adaptarse después a las cargas mediante un programa de recuperación adecuado. El ejercicio terapéutico no es un complemento opcional del PRP: es parte del tratamiento. Esta es también una de las diferencias importantes entre el PRP y otras infiltraciones, algo que explicamos con más detalle en el artículo sobre cuándo usamos PRP o corticoides.

Señales de Alarma: Cuándo Debes Contactarnos

Las complicaciones son poco frecuentes cuando el procedimiento se realiza con las medidas adecuadas, pero conviene saber identificarlas de forma precoz. Contacta con el equipo de CPH si aparecen:

  • Dolor muy intenso que no mejora con el paso de las horas.
  • Inflamación excesiva o progresiva.
  • Fiebre.
  • Enrojecimiento importante de la zona.
  • Secreción por el punto de punción.
  • Cualquier síntoma que te genere dudas o que no encaje con la evolución esperada.

Siempre nos encargamos de que salgas de la consulta con toda la información necesaria, pero ante la duda, no dudes en consultarnos. Preferimos que preguntes de más.

En Resumen

El PRP no es un tratamiento inmediato. Su objetivo es favorecer la reparación biológica del tejido y, para ello, necesita tiempo. Respetar las recomendaciones posteriores, evitar sobrecargas durante los primeros días y seguir el programa de recuperación indicado puede influir de forma importante en el resultado final.

La infiltración es solo el comienzo. La combinación de un diagnóstico preciso, una técnica adecuada y una recuperación bien planificada es lo que ofrece las mayores probabilidades de éxito. Es el tipo de acompañamiento que entendemos como parte de la medicina regenerativa del pie y el tobillo: no dejarte solo tras la infiltración.

Si te vas a hacer una infiltración de PRP o ya te la has hecho y tienes dudas sobre tu recuperación, pide cita en Centro Podológico Henao y revisamos juntos tu evolución. Ánimo: el tejido necesita su tiempo, y para eso estamos.


Firmado: Dra. Gisela Gómez López. Directora y podóloga de Centro Podológico Henao, Bilbao.

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye las indicaciones que te damos en consulta ni una valoración profesional individualizada. Las pautas de recuperación pueden variar de una persona a otra y de una lesión a otra, y deben adaptarse a cada caso.

PRP Infiltraciones Cuidados Recuperación Medicina regenerativa Tendinopatía Fascitis plantar

¿Te ha resultado útil este artículo?

Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao, según nuestra política editorial y de revisión médica. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 15 jul 2026.

Dra. Gisela Gómez López - Podóloga y Directora de Centro Podológico Henao Bilbao

Escrito y revisado clínicamente por

Dra. Gisela Gómez López

Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora

Formadora Certificada en Terapia Láser Formadora en Podowebinar

Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.

  • Programa de Especialización en Podología Pediátrica — Escuela Raíz (2026)
  • Máster en Podología Clínica Avanzada — CEU
Ver perfil completo

Preguntas frecuentes

Como norma general, no durante los primeros días. Los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, dexketoprofeno, naproxeno, diclofenaco) podrían interferir con parte de la respuesta inflamatoria inicial que precisamente se busca con el PRP, ya que esa reacción forma parte del mecanismo del tratamiento. Solemos pedir evitarlos un mínimo de siete días, y prolongarlo lo máximo posible. Si necesitas controlar el dolor, habitualmente se prefiere un analgésico como el paracetamol, que no interfiere con este proceso, siempre siguiendo las indicaciones que te hayamos dado en consulta. Consúltanos antes de tomar cualquier medicación esos días.

Artículos relacionados

Ver Todos
Tubo separador con plasma rico en plaquetas tras la centrifugación, junto a la decisión clínica entre PRP y corticoide en Centro Podológico Henao Bilbao
PRP Nuevo
13 min de lectura

PRP o Corticoides: Cuándo Usamos Cada Uno en el Pie y el Tobillo

PRP o corticoide: cuál tiene más sentido según la lesión, qué dice la evidencia y qué riesgos tiene cada infiltración. Guía de decisión de la Dra. Gisela Gómez, podóloga en Bilbao.

Dra. Gisela GómezDra. Gisela Gómez
Leer artículo