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Seguir entrenando con fascitis plantar: cómo adaptamos la carga en CrossFit (caso clínico en Bilbao)

Caso real: mujer de 29 años con dolor en ambos talones que no dejó el CrossFit. Quitamos los saltos, moderamos cargas y reintrodujimos el impacto con control.

Mujer haciendo una sentadilla con la barra por encima de la cabeza en un box de CrossFit

Caso clínico real atendido por Dra. Gisela Gómez López en Centro Podológico Henao, Bilbao.

Por la Dra. Gisela Gómez López, podóloga colegiada Nº 334.

“¿Tengo que dejar de entrenar?” Es una de las primeras preguntas que nos hace cualquier deportista con dolor de talón. En este caso clínico te contamos cómo una paciente que entrena CrossFit 4 o 5 veces por semana siguió entrenando con fascitis plantar durante todo el tratamiento: no paramos su actividad, la adaptamos. Quitamos los saltos, moderamos los levantamientos y los fuimos devolviendo poco a poco, con control clínico y ecográfico.

Antes de nada, una advertencia que repetiremos más abajo: lo que funcionó en ella fue un plan hecho a su medida. No es una receta para copiar.

Caso clínico: mujer de 29 años que entrena CrossFit y tiene dolor en los dos talones

La paciente tiene 29 años. Trabaja en una oficina, pasa muchas horas sentada y practica CrossFit de forma habitual, 4 o 5 veces por semana.

Acude a Centro Podológico Henao por un dolor en ambos talones de larga evolución.

Mujer haciendo una sentadilla con la barra por encima de la cabeza en un box de CrossFit

Figura 1: la paciente durante un entrenamiento, en una sentadilla con la barra por encima de la cabeza.

Cuándo dolía: al levantarse, tras el reposo y en los saltos de comba

El patrón del dolor era muy característico:

  • Por la mañana, al apoyar el pie después del descanso nocturno, era más intenso.
  • Mejoraba con la actividad, pero reaparecía después de periodos de reposo, por ejemplo después de comer.
  • En el box, empeoraba con los saltos, sobre todo en los ejercicios de comba, y también cuando aumentaba las cargas más de lo habitual.

Este último punto orientó el plan de entrenamiento: en su caso, el dolor subía con el impacto y con los picos de carga, así que eso fue lo que ajustamos, sin quitar todo lo demás.

Exploración y ecografía: por qué la fascia plantar se sobrecargaba al entrenar

En la exploración estática encontramos un ligero acortamiento del tríceps sural (gemelos y sóleo), tensión en la fascia plantar y dolor a la palpación en la parte interna del talón, donde se inserta la fascia, en los dos pies.

En el estudio biomecánico de la pisada vimos un impacto de talón aumentado al inicio del apoyo y una pronación tardía. Además, había una leve insuficiencia funcional del primer radio: la columna del dedo gordo no aguantaba bien su parte de la carga, lo que acentuaba esa pronación y aumentaba la tensión sobre la fascia.

Como parte del estudio, hicimos una ecografía de ambos pies. Y aquí apareció un dato importante: la fascia estaba engrosada en uno de los pies (5,7 mm), mientras que en el otro su grosor era normal (3,1 mm), aunque también dolía a la palpación. Como referencia, por debajo de 4 mm se considera un grosor normal. En la ecografía se apreciaba además una alteración del patrón fibrilar e hipervascularización local, hallazgos compatibles con una fasciopatía plantar en fase degenerativa.

Ecografía de la fascia plantar de los dos pies, con una medición del grosor en cada uno

Figura 2: ecografía de la fascia plantar de ambos pies, con una medición en cada uno (0,57 cm y 0,31 cm en pantalla). En uno de ellos la fascia aparece engrosada; en el otro, el grosor es normal.

La ecografía nos sirvió para algo más que el diagnóstico: permitió localizar las zonas de mayor alteración del tejido y elegir mejor los puntos de tratamiento. No había signos de neuropatía ni alteraciones óseas relevantes.

Diagnóstico: fasciopatía plantar por impacto repetido en el entrenamiento

El diagnóstico fue fasciopatía plantar crónica, con dolor en ambos talones y engrosamiento ecográfico de la fascia en uno de los pies, asociada a un desequilibrio biomecánico y a la sobrecarga por impacto repetido durante el deporte.

Aunque casi todo el mundo lo busca como “fascitis”, cuando el tejido ya muestra cambios degenerativos hablamos de fasciopatía; te explicamos la diferencia en este caso de fasciopatía plantar crónica tratada con electrólisis.

Seguir entrenando con fascitis plantar: cómo adaptamos la carga en este caso

En ningún momento fue necesario suspender sus entrenamientos de CrossFit. Lo que hicimos fue adaptar las cargas para mantener la actividad sin agravar la lesión, en tres fases:

  1. Primeras semanas: fuera los saltos, dentro la bici o el remo. Los saltos eran uno de los gestos que más le agravaban el dolor, así que se eliminaron y se sustituyeron por bici o remo. Los levantamientos no se quitaron, pero se moderaron temporalmente.
  2. Después: reintroducción progresiva del impacto. Los ejercicios de impacto fueron volviendo poco a poco, con seguimiento clínico y ecográfico periódico. Las ecografías de control sirven para ver cómo responde el tejido, no solo cómo se siente la paciente.
  3. En el momento de redactar el caso: la paciente había reintroducido los saltos sin molestias y mantenía su rutina habitual, sin recurrencias.

Gestionar la carga, en lugar de eliminarla, es la misma idea que explicamos en nuestra guía sobre entrenar descalzo: cuándo ayuda y cuándo perjudica.

Importante: estas adaptaciones no son una receta. Fueron personalizadas para esta paciente, ajustadas a sus características, a su evolución y a su carga real de entrenamiento. No deben generalizarse: cada caso requiere una planificación individualizada y supervisada para que la recuperación sea segura. Si tienes dolor de talón y entrenas, lo que te sirve a ti depende de lo que veamos en tu exploración y en tu ecografía.

El tratamiento que acompañó a la adaptación de cargas

Al tratarse de una lesión en fase degenerativa, planteamos además un abordaje combinado con varias de las técnicas disponibles en la clínica.

Plantillas a medida para repartir mejor la carga

Plantillas podológicas personalizadas, confeccionadas con diferentes resinas y materiales de distintas densidades, con el objetivo de optimizar la distribución de cargas y reducir la tensión sobre la fascia. Más detalle en plantillas para el dolor de talón.

Plantilla podológica a medida con capas de materiales distintos

Figura 3: plantilla podológica a medida, construida con capas de materiales distintos.

Manos montando piezas de materiales de distintos colores y densidades para fabricar plantillas a medida

Figura 4: confección de plantillas a medida en el taller de la clínica, combinando materiales de distintas densidades.

Láser de alta potencia y técnicas ecoguiadas: neuromodulación y electrólisis

  • Terapia láser de alta potencia, aplicada con el objetivo de estimular la respuesta biológica del tejido. No es invasiva y aplica calor sobre la zona; ese efecto biológico es el mecanismo que se propone para la técnica, no una garantía de resultado.
  • Neuromodulación y electrólisis percutánea, dirigidas con la ecografía a los puntos que esta había localizado, con el objetivo de modular el dolor y favorecer la recuperación de la fascia. Son técnicas invasivas, con aguja, y molestas durante la aplicación. La neuromodulación la planteamos siempre como un complemento dentro del plan, no como tratamiento principal.

Ejercicios en casa y reeducación del gesto deportivo

  • Estiramientos y reeducación técnica, centrados en los movimientos de salto y de carga.
  • Fortalecimiento de la columna interna del pie y del tobillo, para mejorar la estabilidad y el control motor. Son ejercicios personalizados, que la paciente hacía en casa y que se iban revisando según su evolución. Más sobre este enfoque en nuestra guía de ejercicio terapéutico en podología.

Pie con una goma elástica alrededor del dedo gordo durante un ejercicio de fortalecimiento

Figura 5: ejercicio con una goma elástica alrededor del dedo gordo, para trabajar la parte interna del pie.

Evolución: sin dejar el CrossFit y con los saltos de vuelta

Desde las primeras semanas, la paciente notó una clara mejoría del dolor, que prácticamente había desaparecido al mes de tratamiento. Todo ese tiempo siguió entrenando, con las adaptaciones que te hemos contado.

En el momento de redactar el caso, ya había vuelto a saltar sin molestias, mantenía su rutina habitual de CrossFit y no había tenido recurrencias. Es su evolución: cada caso es distinto, y el ritmo de otra persona puede ser diferente.

Mujer completando de pie un levantamiento con la barra por encima de la cabeza

Figura 6: la paciente de pie, con la barra bloqueada por encima de la cabeza.

¿Puedo seguir entrenando con fascitis plantar? Lo que nos enseña este caso

Este caso no demuestra que todo el mundo pueda entrenar con dolor de talón. Lo que muestra es otra cosa: que parar del todo no siempre es la única opción. Si lo es o no en tu caso depende de tener un diagnóstico claro y de que alguien supervise la carga.

En casos de fasciopatía plantar resistente, para nosotros es fundamental identificar el componente degenerativo y actuar también sobre las causas biomecánicas. En esta paciente combinamos el tratamiento ecoguiado, el láser y las plantillas para abordar a la vez el origen y la consecuencia del problema, y en ningún momento tuvo que dejar de entrenar.

Si entrenas y te duele el talón, empieza por saber qué está pasando en tu fascia. Puedes leer más sobre las causas en nuestra página de dolor de talón o pedir cita para que valoremos tu caso en Bilbao.

Otro caso de CrossFit, con un abordaje distinto: fascitis plantar en un deportista de CrossFit.


Declaración de Consentimiento y Privacidad

Las imágenes clínicas y la información de este caso se publican con el consentimiento informado expreso de la paciente, con fines educativos y divulgativos. Los datos identificativos han sido modificados o eliminados para proteger su privacidad conforme a la normativa de protección de datos (LOPD/RGPD).

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Este contenido ha sido elaborado y revisado por profesionales sanitarios colegiados del Centro Podológico Henao, según nuestra política editorial y de revisión médica. No sustituye una consulta médica personalizada. Última revisión: 6 nov 2026.

Dra. Gisela Gómez López - Podóloga y Directora de Centro Podológico Henao Bilbao

Escrito y revisado clínicamente por

Dra. Gisela Gómez López

Podóloga Colegiada N 334 · Fundadora y Directora

Formadora Certificada en Terapia Láser Formadora en Podowebinar

Podóloga colegiada N 334. Fundadora de Centro Podológico Henao. Más de 15 años de experiencia. Especialista en cirugía podológica, biomecánica y técnicas ecoguiadas. Formadora certificada en terapia láser.

  • Master en Intervencionismo Ecoguiado de Tobillo y Pie, Pragma (2024-2025)
  • Programa de Especialización en Podología Pediátrica, Escuela Raíz (2026)
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Preguntas frecuentes

Depende de tu caso, y es algo que debe decidirse después de explorarte. En el caso que presentamos, la paciente no tuvo que suspender sus entrenamientos en ningún momento, porque adaptamos las cargas para mantener la actividad sin agravar la lesión. Pero esas adaptaciones fueron personalizadas para ella, según sus características, su evolución y su carga real de entrenamiento. No deben generalizarse: cada caso necesita una planificación individualizada y supervisada.

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