El Calzado como Parte del Tratamiento Ortopodológico Infantil

Soportes plantares personalizados junto a cuatro pares de zapatos infantiles revisados en Centro Podológico Henao para tratamiento ortopodológico

Cuando un niño necesita plantillas, la mayoría de las familias piensa que el tratamiento empieza y termina ahí. Pero hay una pieza que puede determinar el éxito o el fracaso de todo el proceso: el calzado. Este caso real muestra por qué revisamos los zapatos de cada paciente antes de entregar las plantillas.

Caso Real: Plantillas Personalizadas y Revisión de Calzado en Niña de 5 Años

Una paciente de cinco años y medio acude a nuestra consulta de podología infantil para la entrega de sus soportes plantares personalizados. Tras el estudio biomecánico previo, se habían diseñado plantillas personalizadas adaptadas a su pisada como parte del tratamiento ortopodológico.

En la consulta previa, se indicó a la familia que acudieran el día de la entrega con los zapatos que la niña utiliza habitualmente, tanto en el colegio como en su tiempo libre. Trajeron cuatro pares diferentes: unas botas de invierno, dos zapatillas de deporte y un zapato de velcro.

Soportes plantares personalizados junto a cuatro pares de zapatos infantiles revisados en Centro Podológico Henao para tratamiento ortopodológico
Plantillas personalizadas junto a los cuatro pares de zapatos de la paciente, revisados en consulta para comprobar su compatibilidad con el tratamiento ortopodológico.

Cada par fue revisado individualmente para comprobar su compatibilidad con las nuevas plantillas. Este paso, que a veces sorprende a las familias, es una parte fundamental del proceso y determina en gran medida el resultado del tratamiento.

¿Por Qué el Calzado Es Clave en el Tratamiento Ortopodológico Infantil?

Las plantillas no funcionan de forma aislada. Necesitan un entorno adecuado para cumplir su función, y ese entorno es el calzado. Un zapato incompatible puede bloquear el efecto de la plantilla, alterar la mecánica del pie o generar compensaciones que acaben produciendo nuevos problemas.

En podología infantil, esto cobra especial importancia. El pie del niño se encuentra en pleno desarrollo y es particularmente sensible a estímulos mecánicos inadecuados mantenidos en el tiempo. Lo que en un adulto puede suponer una molestia temporal, en un niño puede condicionar patrones de marcha que se consoliden a lo largo de los años.

Cuando se pauta un tratamiento ortopodológico infantil, el objetivo no es «corregir» el pie de forma pasiva, sino acompañar su desarrollo, respetar el crecimiento y facilitar una función lo más eficiente posible. Para que esto ocurra, el calzado y la plantilla deben trabajar como un equipo.

Cómo Elegir el Calzado Adecuado para Plantillas Infantiles

No todos los zapatos son compatibles con plantillas personalizadas. Para que el tratamiento funcione correctamente, el calzado debe cumplir estos criterios:

  • Anchura suficiente en el antepié, sin comprimir los dedos ni limitar su movilidad natural
  • Contrafuerte firme pero no rígido, que aporte sujeción al talón sin restringir el movimiento
  • Volumen interior compatible con la plantilla, permitiendo que se asiente correctamente sin que el pie quede apretado
  • Flexión adecuada en la zona metatarsal, ni demasiado rígida (anula el efecto terapéutico) ni excesivamente blanda (desestabiliza el pie)
  • Suela con buena adherencia, que ofrezca estabilidad durante la marcha y el juego

Estos criterios se aplican a todos los zapatos que el niño utiliza en su día a día. No basta con tener un par adecuado para el colegio si el calzado de ocio contradice todo el trabajo de la plantilla.

Errores Frecuentes en el Calzado Infantil que Arruinan el Tratamiento

En consulta vemos con frecuencia tratamientos ortopodológicos que fracasan, no porque la plantilla esté mal indicada, sino por errores en la elección del calzado:

  • Zapatos demasiado estrechos: comprimen el antepié y anulan la descarga que la plantilla debería proporcionar
  • Calzado excesivamente blando o sin estructura: no ofrece un punto de apoyo estable para la plantilla y el pie pierde sujeción
  • Zapatos rígidos que no flexionan: bloquean el movimiento natural del pie y pueden generar compensaciones en otras articulaciones
  • Introducir la plantilla en un zapato sin retirar la plantilla original: duplica el grosor y altera la posición del pie dentro del calzado
  • Usar un solo par adecuado y descuidar el resto: la plantilla pasa solo una parte del día en un entorno óptimo

Cada uno de estos errores, mantenido en el tiempo, puede comprometer semanas o meses de tratamiento.

El Papel de las Familias en el Éxito del Tratamiento

El trabajo con las familias no termina en la fabricación de la plantilla. Parte del tratamiento consiste en educar, explicar y acompañar en la elección del calzado adecuado.

Revisar los zapatos que el niño utiliza diariamente, tanto en el colegio como en su tiempo libre, permite adaptar el tratamiento a la realidad del paciente, no a una situación ideal que luego no se cumple fuera de la consulta. Por eso en Centro Podológico Henao pedimos a las familias que traigan el calzado habitual del niño a la consulta.

Incluso en aquellos casos en los que no se pautan plantillas, el calzado sigue siendo una herramienta terapéutica de primer nivel. Un zapato bien seleccionado puede ayudar a que el pie funcione mejor, gane estabilidad y se desarrolle de forma saludable.

Señales de que el Calzado de tu Hijo No Es Compatible con las Plantillas

Si tu hijo ya utiliza plantillas personalizadas, presta atención a estas señales que pueden indicar que el calzado no es adecuado:

  • El niño se queja de que el zapato le aprieta o le resulta incómodo con la plantilla puesta
  • La plantilla se desplaza dentro del zapato o se arruga al caminar
  • Aparecen rozaduras o marcas de presión en los dedos o en el empeine
  • El niño modifica su forma de caminar cuando usa un determinado par de zapatos
  • Tras semanas de tratamiento, no se observa la mejoría esperada

Ante cualquiera de estas situaciones, es recomendable consultar con el podólogo para revisar la compatibilidad calzado-plantilla antes de continuar.

Preguntas Frecuentes sobre Calzado y Plantillas Infantiles

¿Puedo poner las plantillas en cualquier zapato?

No. Cada zapato tiene un volumen interior, una estructura y una flexibilidad diferentes. Algunos modelos son incompatibles con plantillas personalizadas y pueden comprometer el tratamiento. Por eso es importante que el podólogo revise el calzado habitual del niño.

¿Hay que retirar la plantilla original del zapato?

Sí, siempre. Las plantillas personalizadas sustituyen a la plantilla de serie del zapato. Dejar ambas dentro duplica el grosor, modifica la posición del pie y puede generar molestias y reducir el efecto terapéutico.

¿El calzado tiene que ser ortopédico?

No necesariamente. Un zapato comercial puede ser perfectamente compatible con plantillas personalizadas siempre que cumpla los criterios básicos de anchura, contrafuerte, volumen y flexión. Lo importante no es la marca ni la etiqueta, sino las características concretas del zapato. Si quieres profundizar en este tema, nuestra guía sobre plantillas podológicas te ayudará a entender los distintos tipos y cuándo están indicadas.

¿Cada cuánto hay que revisar el calzado?

En niños, el pie crece con rapidez, por lo que es conveniente revisar el calzado cada 3-4 meses para asegurarse de que sigue siendo compatible con las plantillas y de que el tamaño continúa siendo el adecuado.

¿Qué pasa si el colegio exige un zapato específico que no es compatible?

Es una situación frecuente. En esos casos, se busca la mejor solución posible dentro de las opciones disponibles: modificar la plantilla para adaptarla al zapato escolar, recomendar modelos alternativos dentro de la normativa del centro o combinar estrategias para minimizar el impacto.

¿Las zapatillas de deporte sirven para las plantillas?

Depende del modelo. Muchas zapatillas deportivas tienen buen volumen interior y flexión adecuada, lo que las hace compatibles. Otras, especialmente las muy planas o con suela excesivamente blanda, no son recomendables. El podólogo puede orientarte sobre modelos concretos.

Revisión de Calzado en Centro Podológico Henao

Este caso muestra algo que repetimos a menudo en consulta: el tratamiento ortopodológico no es solo la plantilla. Es la plantilla, el calzado, el seguimiento y la adaptación continua a cada etapa del crecimiento. Cuando todas las piezas encajan, el tratamiento funciona. Cuando una falla, el resultado se resiente.

Entender el calzado como parte activa del tratamiento, y no como un simple contenedor de la plantilla, es clave para obtener buenos resultados, especialmente en podología infantil, donde cada decisión cuenta en el desarrollo futuro del pie.

En Centro Podológico Henao revisamos el calzado de cada paciente como parte del proceso de entrega de plantillas personalizadas. Si tu hijo necesita plantillas o ya las utiliza y tienes dudas sobre si el calzado es el adecuado, podemos ayudarte.

Solicita tu cita: +34 944 24 04 93


Sobre la Autora

Dra. Gisela Gómez López
Podóloga colegiada (Col. 334), Colegio Oficial de Podólogos del País Vasco. Especialista en biomecánica infantil, ortopodología y tratamiento de patologías del pie en desarrollo. Centro Podológico Henao, Bilbao.

Aviso legal: este contenido tiene fines informativos y educativos únicamente. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento médico profesional. Cada caso clínico es único y requiere evaluación individualizada. Ante cualquier problema de salud, consulta con un podólogo colegiado.

Gisela Sevillano - Podóloga en Centro Podológico Henao, Bilbao
Author

Dra. Gisela Gómez

La Dra. Gisela Gómez (Podóloga Nº Col. 334) es la directora del Centro Podológico Henao, referente en podología avanzada en Bilbao desde 2010. Graduada en Podología por la Universidad Complutense de Madrid, ha completado su formación con un Máster Oficial en Cirugía de Mínima Incisión (UCV), Máster en Intervencionismo Ecoguiado de Pie y Tobillo (Pragma) y Máster en Podología Infantil, entre otras especializaciones. Miembro de AEMIS (Asociación Española de Cirugía MIS) y formadora en terapia láser para Applied Podiatry y Podowebinar, combina su práctica clínica con la docencia y la actualización constante. Su enfoque integra tecnología de vanguardia —ecografía, láser de alta potencia, ondas de choque, INDIBA— con un trato cercano y personalizado. Deportista de CrossFit y madre, Gisela entiende las exigencias del día a día y diseña tratamientos adaptados a cada paciente, ya sean deportistas, niños o personas con patologías crónicas.